Villarta: una producción controlada y unas condiciones privilegiadas, sinónimo de personalidad propia

Villarta: una producción controlada y unas condiciones privilegiadas, sinónimo de personalidad propia

"La D.O. Méntrida es una pequeña joya oculta que ha venido desarrollándose hacia unos vinos originales de alta calidad"

 

La finca Villarta de Abajo se sitúa en la población de Escalona, Toledo, en las faldas de Gredos y junto al río Alberche. Esta bodega, que busca la excelencia en cada botella de vino, desde los vinos más jóvenes hasta las largas elaboraciones de las crianzas, cuenta con cerca de 152 hectáreas de extensión donde se cultivan hasta seis variedades distintas de uva. 

 

Desde hace más de 100 años, la finca Villarta ha tenido viñas, como las garnachas de más de cincuenta años, pero desde hace solo 20 se encuentra la bodega tal y como está a día de hoy, momento en el que pusieron nuevas viñas en espaldera y con riego por goteo, "lo que nos permite cuidar la viña y mejorar la calidad de la uva", explica la gerente, Gabriela Calero. 

  

Dejando las épocas tradicionales, "la construcción de la bodega con la elaboración de nuestros propios caldos y posteriormente, la implantación de una gestión moderna y, sobre todo, muy orientada hacia la exportación, han sido los puntos esenciales de una trayectoria jalonada por los premios; desde el reconocimiento a nuestra labor exportadora en 2014 hasta la consecución en 2017 de nuestro vino más laureado: el Besanas crianza, que ha obtenido medallas en Japón, Corea, Alemania y España", explica la gerente. 

 

La filosofía de Villarta "es clara y simple: una producción controlada basada en las condiciones privilegiadas de nuestros viñedos (altura, tierra, temperatura) para producir vinos con personalidad y con un uso delicado de la madera en la elaboración". De esta manera, "tratamos de conseguir vinos elegantes y refinados, pero que al mismo tiempo sean fáciles de beber y con los que, en definitiva, se pueda disfrutar. Y todo ello, dentro de un marco económico razonable". 

 

El uso de agua subterránea de sus propios pozos, sin ningún tipo de colorante ni aditivo, la elaboración con una de las salas de barricas más importantes de la zona y la búsqueda constante de nuevas formas de elaboración hacen que los vinos que se producen desde Villarta "tengan personalidad propia y sin imitar a ningún otro". 

  

Una bodega alrededor del mundo

 

Entre los vinos y marcas que se comercializan se encuentran Besanas, reserva y crianza, su producto estrella; Tozara, Escalonia, blanco y tinto, y YX, otro de sus mejores vendidos al ser un vino blanco macerado en barrica. Sin embargo, como comenta Gabriela Calero "nuestra producción es raramente baja, unos 600/700 mil kilos, ya que evitamos una sobre producción para tener una mayor calidad" de unos vinos que se exportan, principalmente a Alemania, pero que también se pueden encontrar en Estados Unidos, Reino Unido, China, Finlandia, Nigeria y Bélgica. Además, dentro de los proyectos de la bodega parea seguir expandiéndose, se encuentra un acuerdo recién firmado para exportar sus vinos a Ucrania, "en septiembre enviamos nuestro primer avión a Japón y acabamos de cerrar un envío a Canadá, cruzaremos los dedos por que esto se repita el año que viene". El producto de Villarta está presente en diferentes países y mercados a través de las ferias internacionales en Japón, Nueva York, Méjico, Alemania, Reino Unido o Italia, además de la feria nacional FENAVIN.  

 

Otras de las novedades con las que cuenta Villarta es el fichaje de un enólogo nuevo que cuenta con métodos de elaboración más sofisticados, lo que le ha permitido cultivar viñas y elaborar vino en Suecia "y eso lo dice todo, lo que sentimos por él es admiración", concreta Gabriela Calero. Además, "hemos comenzado a utilizar barricas de 300 litros que nos permiten un uso de la madera más sutil y que, cumpliendo con su función, respeta los aromas primarios de fruta incluso en vinos muy longevos". 

 

El poder de la unión

 

Desde Villarta "consideramos que la D.O Méntrida es como una pequeña joya oculta que ha venido desarrollándose hacia unos vinos originales de alta calidad, que sólo ahora están siendo descubiertos y recibiendo críticas internacionales inmejorables. Estar adscritos a la D.O. significa para nosotros participar en todo lo anterior, y para el consumidor, la certeza y la garantía de la más alta calidad, el cultivo de nuestras viñas y la elaboración de nuestros vinos". 

 

Como explica Gabriela Calero "creo que es necesario un importante esfuerzo de cara a la promoción en el exterior de Castilla-La Mancha, en mercados maduros, como es el caso de Reino Unido o Estados Unidos, que siempre andan a la búsqueda de nuevas denominaciones. Afortunadamente, estamos evolucionando desde una producción cuantitativamente importante hasta una producción en que la calidad es cada vez mayor. Creo que daremos muchas sorpresas en el futuro". En lo que respecta al futuro de Villarta "nuestro camino es consolidarnos en los lugares en los que estamos y seguir creciendo para promover los vinos de Castilla-La Mancha y de nuestra D.O."

La D.O.P. Méntrida ha participado en la cata de vinos del VII Trofeo Buzarabajo en Valmojado

La D.O.P. Méntrida ha participado en la cata de vinos del VII Trofeo Buzarabajo en Valmojado

La D.O.P. Mentrida ha colaborado en una nueva edición de la cata de vinos del  VII Trofeo Buzarabajo, que se celebró el pasado día 5 de agosto en Valmojado y que fue organizada por el enólogo de las Bodegas López Campos, Alberto López. Un concurso popular, en el que un total de 40 personas tuvieron la oportunidad de catar 18 vinos, 6 de ellos procedentes de la D.O.P. Méntrida.

 

El enólogo y organizador del concurso, Alberto López, durante la presentación del mismo puso en valor los siete años que se lleva organizando la cata, con la finalidad de dar conocer y diferenciar los vinos entre lo más jóvenes.  En palabras del enólogo, “el objetivo del concurso se basa en divulgar la cultura del vino y dar la oportunidad a los catadores noveles de probar en una sola jornada 18 vinos de alta calidad, comparando siempre los vinos elaborados en la zona, con los vinos que proceden de fuera”.

 

Una cata de vinos procedentes de las mejores viñas de España, que ante un público aficionado, incluyeron, como novedad, la música, lo que les permitió comprobar la influencia de la misma en el sentido del gusto.  Vinos, que una vez más, han sido muy bien valorados y han sabido responder a las exigencias de los participantes. “Vinos sencillos y elegantes para beber y disfrutar”.

 

Entre los vinos degustados de la zona D.O.P. Méntrida se encontraba el vino “Valdejuana Syrah”, elaborado en el paraje de Valdejuana y caracterizados por su uva Syrah . Otro fue el vino “Valdejuana Crianza 2013”,  procedente del municipio de Valmojado y caracterizado por la intensidad en nariz donde se integran aromas de crianza especiados y torrefactos con los de fruta madura.  Así como, el vino Almavid Roble 2015 y el Almavid Crianza 2014, entre otros.  “Todos ellos ejemplos del esfuerzo realizado por las cooperativas de la D.O.P. Méntrida para conseguir que sean vinos exquisitos”.

 

El presidente de D.O.P. Méntrida, Juan Alonso ha destacado la importancia de este tipo de eventos para dar a conocer los vinos de la zona a los aficionados de esta bebida. “Concursos, que ofrecen la posibilidad de dar a conocer tanto a nivel nacional, como internacional,  los vinos D.O.P. Méntrida” concluye el presidente.

 

Ante el éxito de esta nueva edición, la organización está valorando la celebración de una nueva cata de invierno que permita, una vez más,  dar la oportunidad de probar los vinos de esta tierra, caracterizados por sus viñas centenarias y su orografía.

Bodegas Arrayan de la DO Méntrida, una apuesta por lo autóctono desde Santa Cruz de Retamar

Bodegas Arrayan de la DO Méntrida, una apuesta por lo autóctono desde Santa Cruz de Retamar

Las bodegas se encuentran en la Finca La Verdosa, en Santa Cruz de Retamar (Toledo) y, en sus inicios, José María Entrecanales recibió el asesoramiento de amigos cercanos, como Carlos Falcó, que conocen bien el mundo del vino. Se comenzó el proyecto con variedades que no existían en la zona, variedades internacionales que se plantaron en 24 hectáreas (Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot).

             Tal y como afirma Álvaro García de Oteiza, director comercial de la bodega, “con estas variedades se pretendía hacer un vino de finca, que expresara la esencia de la tierra y adaptarlo a un vino de categoría superior, por eso todo lo que se hace en cuanto a cuidados y profesionales se realiza con mucho mimo y muy despacio, para ir viendo, poco a poco, cómo van funcionando las cosas”.

             Tal y como afirma Álvaro García de Oteyza, Director comercial de la bodega, “con estas variedades se pretendía hacer un vino de gran clase mundial, que resumiera la esencia de la finca. Volcando toda la atención en el campo para obtener su resultado en la bodega”.

             El proyecto comenzó a dar unos resultados excelentes pero, lamentablemente, en el año 2008 fallece José María Entrecanales, el alma de la bodega, y se produce un cambio al tomar las riendas su mujer, que decide modificar el asesoramiento que recibía la bodega por parte de enólogos externos, y contratar a un profesional que esté en exclusiva volcado en el proyecto.

             Y en enero de 2009 se incorpora a Bodegas Arrayán la enóloga Maite Sánchez, “que sigue hoy con nosotros y que, aparte de continuar con el proyecto que había comenzado José María Entrecanales, decide mirar alrededor, valorar las variedades locales, que hasta la fecha no se trabajaban, fundamentalmente Garnacha, y poco a poco, buscando uva blanca, se descubre la única autóctona de la zona, Albillo Real, que es incorporada a los nuevos vinos que se producen, continuando también con la línea anterior”, explica Álvaro García de Oteyza.

             De este modo, la bodega produce y comercializa los llamados Vinos de Finca, de las viñas que están dentro de la propia Finca La Verdosa, y los Vinos de Villa, de viñas que están en poblaciones cercanas (Almorox, Real de San Vicente o Cebreros). Ambas familias se comercializan bajo la misma marca, Arrayán.

             Marca dirigida a todo tipo de público “que sepa distinguir el buen vino; son vinos con precios razonables que en venta al público se mueven entre los 6 y los 40 euros. Para quien tenga interés en consumir un vino de gran calidad y no le importe gastarse algo más en una buena botella de vino”.

             Calidad y ecología

             “Nuestra filosofía ha sido siempre la misma”, matiza el director comercial de la bodega, “y es que los vinos tengan personalidad que expresen el origen de donde vienen y las variedades con las que están elaborados bajo unos estándares de calidad muy altos, además de llevar la impronta de pertenecer a una empresa familiar”.

             “Pretendemos sacarle el máximo partido a la uva, influir lo menos posible con cuestiones externas a la propia uva, sin utilizar aditivos, además de cultivar de forma totalmente ecológica y que los vinos expresen la tierra de donde nacen”.

             ¿Y cómo es la tierra de Méntrida? “Los suelos de Méntrida son arenosos, bastante pobres, lo cual es positivo para obtener calidad, porque siempre haces que el fruto vaya un poco más justo y hace  que los vinos sean más concentrados. Pretendemos eso, que el vino te lleve inequívocamente al paraje del que procede”.

             Exportación a 16 países

             Bodegas Arrayán produce aproximadamente 96.000 botellas al año y factura 750.000 euros anuales. Sus vinos son comercializados en un 70% fuera de España y el resto fundamentalmente en Toledo y Madrid. En el exterior la marca Arrayán está presente en un total de 16 países: Suiza, Alemania, Bélgica, Rusia, Corea, Japón, China, EE.UU., Canadá, Panamá…

             La asistencia a dos importantes ferias es cita obligada: Prowein, en Dusserdorf  y, a nivel nacional, FENAVIN, en Ciudad Real, “después de recorrer muchas ferias por todo el mundo estas dos son las que más nos aportan”, explica el director comercial, quien matiza que “al margen de las ferias, hacemos muchas actividades internacionales coordinadas con distribuidores y exportadores: días de trabajo en Rusia, USA, Bélgica,… cenas, exhibiciones, catas y trabajos directos con el propio cliente”.

             Asimismo, la bodega está en constante evolución y una de las mejoras introducidas recientemente ha sido el reinjerto en viña de variedades históricamente locales, “en las variedades iniciales con las que trabajamos”, explica Álvaro García de Oteyza, existen algunas que se han adaptado bien a la tierra y otras a las que les está costando, como la variedad Merlot, por eso estamos haciendo estos injertos y experimentaciones en este sentido y, con el paso del tiempo, veremos si esas otras variedades deberían sustituir a la Merlot. Se trata de buscar variedades que hayan estado perdidas o desaparecidas y nos puedan aportar cosas”.

             Explorar variedades locales

             Bodegas Arrayán pertenece a la D.O. Méntrida “por una cuestión de calidad. Siempre es mejor estar amparado que estar fuera de ella, porque los controles y las normativas que exigen lo único que hacen es garantizar la calidad y la comercialización de un buen producto”.

             Asimismo, Álvaro García de Oteiza afirma que el sector del vino actualmente en Castilla-La Mancha “está haciendo cosas muy interesantes, aunque creo que las políticas que se llevan a cabo no son las más acertadas, ya que parece que se prima más el volumen que la calidad, y eso es un error. Al margen de esto, hay excelentes iniciativas en nuestra región y muchas veces, con pocos medios, se está poniendo a los vinos de Castilla-La Mancha en el mapa vinícola mundial”.

             ¿Y cómo ve el futuro de Bodegas Arrayán?, “fundamentalmente vemos el presente; tenemos buenos resultados y con eso nos quedamos. Creemos que el futuro se está moviendo en las vías nuevas que hemos abierto de explorar las variedades locales y apostar por lo autóctono”.

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